Política
Freno a las picadas en Urdinarrain: allanamiento, motos secuestradas y un hallazgo inesperado
La Justicia ordenó un operativo tras los constantes reclamos por conducción temeraria en la vía pública. La requisa domiciliaria permitió incautar vehículos y elementos clave para la causa.
11 de Julio de 2026

Durante la jornada del viernes, los efectivos de la Comisaría Urdinarrain presentaron un informe detallado ante el Ministerio Público Fiscal. Este documento recopiló las reiteradas alertas telefónicas recibidas tanto ese día como en jornadas anteriores, las cuales daban cuenta de un grupo de motociclistas que realizaba competencias clandestinas y piruetas que ponían en riesgo la tranquilidad y la seguridad vial de la comunidad.
El avance del caso sumó un aporte fundamental gracias al análisis minucioso de los registros fílmicos obtenidos a través de la sala de monitoreo policial. Mediante el seguimiento de las cámaras, los uniformados lograron identificar con precisión al sospechoso que protagonizaba estas maniobras a bordo de dos rodados distintos. Con estas pruebas sobre la mesa, el Juzgado de Garantías avaló de inmediato una orden de allanamiento y registro para una vivienda ubicada sobre la calle 1° de Mayo.
El despliegue en la propiedad arrojó resultados de inmediato. Los agentes secuestraron las dos motocicletas utilizadas para las pruebas de velocidad ilegales, además de prendas de vestir y otros objetos de interés que sirven para sostener la acusación en el expediente judicial.
Sin embargo, las novedades del operativo no terminaron en el interior del inmueble. Mientras se ejecutaba el procedimiento, los policías divisaron una tercera moto estacionada en la vía pública, justo enfrente de la casa allanada. Al verificar los datos del cuadro y del motor en el sistema del organismo policial, saltó una alerta: el vehículo registraba un pedido de secuestro vigente por una denuncia de robo radicada en Concepción del Uruguay.
Ante este vuelco en la situación, se notificó a la Fiscalía en turno, que dispuso el inicio de actuaciones paralelas independientes y la incautación del rodado robado. El supuesto propietario, un hombre que se encontraba en el lugar de los hechos, fue correctamente identificado y quedó supeditado al devenir de la causa.
La totalidad de los elementos incautados permanecen bajo resguardo de las autoridades judiciales, mientras la Policía local ratificó que mantendrá los patrullajes preventivos para evitar que se reiteren estas conductas de riesgo en las calles de la ciudad.

